Queridos
lectores, quiero compartir una lectura publicada por mi querida amiga Teresa
León, sus artículos son muy hermoso, porque de verdad lo hace con corazón, por
ello les invito a que la lean y la siga a través de www.eluniversal.com.ve al
ingresar a la pagina, busquen la revista Estampa y luego a Teresa León.... a lo
que estén buscando crecimiento espiritual y paz interna, con sus lecturas la
encontraran.
Como siempre les digo..."todo lo que se pide
con el corazón se les dará"
Seguramente si estás leyendo esto, es porque puedes
unirte - si así lo deseas - a las fuerzas de luz, amor, sabiduría que están
trabajando por el planeta y aportar tu energía para que todos subamos de
vibración y alcancemos un mayor nivel de conciencia para toda la humanidad.
Asimismo, si estás leyendo esto, estás en la capacidad, si deseas hacerlo, de
utilizar tu poder espiritual, como hijo-hija de Dios que eres, para
ayudar a nuestro país.
Esa es mi petición para ti, para Dios, para todos: que nos unamos en oración,
en meditación, en el propósito de canalizar luz divina para Venezuela.
Hagámoslo, todos los días. Les propongo a las 12 del mediodía o a las 9 pm, especialmente
en lo que queda de septiembre de 2012 y todo octubre. (Para los quieran hacerlo
por otro país, bienvenidos también. Cada vez que encendemos una luz, esa luz
ilumina el planeta entero).
Hazlo,
confía. Confiemos en que podemos influir de muchas maneras.
Recordemos a nuestro amado Jesús: cuando dos o más estemos unidos en oración,
allí estará El con nosotros, dándonos su bendición. Unidos podemos hacer una
mayor contribución. Tú puedes canalizar las bendiciones de nuestro Padre-Madre
Celestial para que haya lo que todos queremos: avance en todos los niveles,
armonía, respeto, abundancia, unión.
Tú puedes hacer contrapeso a los mensajes que envían por email y por todas
partes que buscan generar miedo, miedo a los cambios, al futuro, miedo por el final
del ciclo que representa diciembre de 2012... Tú puedes influir para bien.
Históricamente, en momentos decisivos, en crisis, en incertidumbres, ante la
partida de un ser querido a otro plano, en enfermedades, el ser humano ha
invocado y pedido la ayuda de Dios. Incluso los menos creyentes saben
intuitivamente que las oraciones sirven.
PODEMOS Y DEBEMOS contribuir
Estamos viviendo momentos importantes en nuestro planeta y en especial en los
países de América Latina. Hace muchos años, leí en un libro de metafísica que
el centro espiritual del planeta Tierra se trasladaría del Oriente (India,
Tíbet) al continente americano. Ya se habla de la activación de centros
energéticos, o vórtices de energía, que ayudan a subir la rata vibratoria en el
planeta, o sea, de centros que nos elevan la energía y la conciencia. Desde
hace unos años, los principales centros que se están activando están en el
continente americano. No es casual que estemos en épocas en que necesitamos
cambios a todo nivel, que necesitamos mejorar como sociedades, como cultura,
como países, para cumplir la misión que nos toque para todo el planeta. Podemos
contribuir a esos cambios: Desde la conciencia ciudadana, desde el cumplimiento
de nuestros deberes más simples como no botar basura en la calle y cumplir con
las normas de convivencia, hasta el sentarse a ser canal para que fluyan las
energías de amor, sabiduría y avance; canal para que la Divinidad envíe sus
energías de purificación y elevación. PODEMOS Y DEBEMOS contribuir.
Si estamos aquí en esta época, no es por casualidad. Somos co-creadores de todo
lo que vivimos. Aunque no lo recordemos, es muy probable que hayamos
contribuido a todo lo que vemos a nuestro alrededor. Es probable que hayamos
decidido nacer en este momento para contribuir a sanar el planeta, nuestras
sociedades. ¿Cómo puedes hacerlo? Hay muchas maneras de ayudar. Una de ellas es
usando el poder de la oración, tu poder mental para visualizar un país
mejor, un planeta más limpio en todo los sentidos, con personas más amorosas,
armoniosas, prósperas, conscientes, respetuosas...
También las visualizaciones, imaginando un país mejor,
ayudan. Las afirmaciones también son una
excelente herramienta: Mi país es libre, democrático, próspero y consciente.
Afírmalo en presente y en positivo: mi país es libre, democrático, próspero y
consciente.
Las invocaciones siempre son
respondidas. Invoco el mayor bien para todos nosotros. Invocamos las
fuerzas de Dios, de la luz, la sabiduría, el amor y la justicia divina para que
se manifiesten en todo el país. Hazlo a tu manera; comunícate con amigos y
familiares y acuerden una hora. Si mucha gente se une en una oración, en una
visualización canalizamos las bendiciones de Dios con una mayor fuerza, y eso
sólo puede generar el bien.
Plan divino para nuestros países
Podemos contribuir también mejorando como persona y tomando conciencia de que
hay un plan macro para todo el continente, para todo el planeta. Estamos en el
fin de un ciclo y el comienzo de otro para una elevación del ser humano. Aunque
no veamos todo el panorama, hay un plan y en ese plan divino estamos nosotros
también involucrados. A todos nos toca avanzar.
Invoquemos la justicia divina para que se aceleren los cambios con SUAVIDAD,
con armonía.
Únete al creciente número de personas que está enfocando su mente, su amor,
para ayudarnos a todos.
MEDITACIÓN
Toma una respiración profunda. Lleva la atención al corazón. Imagina,
visualiza, en tu corazón una llama, una luz que representa la chispa divina en
ti. Imagínala que esa luz se expande desde el corazón y te rodea como energía
de protección.
Oremos: Padre uno mi corazón y mi mente a todos los que están orando y
meditando por mi país y a todos los ángeles, arcángeles y seres de luz que nos
asisten.
Padre Celestial, te pido perdón por cualquier cosa que yo haya hecho que haya
contribuido a lo que estamos viviendo en mi país. Pido perdón y perdono a todo
el mundo. Te amo Dios, danos tu amor. Gracias por tus bendiciones, sanación y
elevación.
Imagina que llega a ti olas de amor y sabiduría, que entra como la luz del sol
por la cabeza, llega a tu corazón y sale por él y por tus manos. Observa el
mapa del país frente a ti, y siente como sale de tus manos y de tu corazón esa
luz de amor, sabiduría y sanación y va iluminando a cada corazón y cada mente
de las personas que viven en el país y a todo el continente y a todo el
planeta. Imagina, siente, observa cómo la luz de los ángeles, arcángeles,
de Jesuscristo, de la Virgen, de todos los altos seres de luz que conforman La
Divinidad entra en cada parte del país y del planeta. Gracias Dios, gracias
Padre-Madre Celestial, gracias ángeles... ¡gracias!
A ti, un abrazo en la luz. Coméntanos en facebook (Ser Espiritual, talleres
sanación y crecimiento) la hora que estás escogiendo para orar o meditar.